Copenhague es la ciudad más importante de Dinamarca y está situada en la isla de Selandia. Los primeros datos de su existencia aparecen en 1043. Es el principal centro cultural, comercial y administrativo de Dinamarca, además de ser la ciudad más grande de Escandinavia. El centro de Copenhague, lo que se llama “la city”, reúne la mayor parte de las atracciones turísticas de la ciudad. Si pueden, no duden en alquilar una bicicleta, es lo mejor para descubrir una ciudad perfectamente preparada para recorrerla por este medio.
No se puede ir a Copenhague y no ver el Tívoli. Es como ir a París y no ver la Torre Eiffel. Es el parque de atracciones más antiguo del mundo y está en pleno centro de la ciudad. Cuando anochece, este parque se ilumina gracias a 110.000 bombillas suspendidas en los árboles.
Otro lugar espectacular es el edificio de La Ópera de Copenhague, inaugurado en 2005 y con un voladizo de 32 metros. El guía iba de gracioso todo el tiempo y dijo que al arquitecto se le olvidó hacer un aparcamiento, pero dijo que se le olvidó a propósito, cosa que dudamos, ya que cualquier proyecto se supervisa por los interesados y dudamos mucho de que semejante olvido fuera una chulada del arquitecto, sobre todo si tenemos en cuenta que el edificio está rodeado de dos canales de casi 20 metros de ancho excavados después para crear el “efecto isla” , así que el aparcamiento no pinta nada ahí. En España sí lo hubieran olvidado a posta, para obligarnos a ir andando y crear zona peatonal, pero eso los daneses lo tienen más que asumido gustosamente.
La Sirenita.
Después de haber probado la salchicha roja asada, toca la foto que indiscutiblemente demostrará que estuvieron en Copenhague. Posen con Lille Hayfrue, o la sirenita, (que ella fue antes que la de Walt Disney). Este símbolo mundialmente conocido, visible a la entrada del puerto, fue ofrecido a la ciudad en 1913 por el hijo del fundador de las fábricas de cerveza Carlsberg, en honor al escritor danés Hans Christian Andersen. Esta estatua de bronce ha sido robada varias veces incluso decapitada, pero afortunadamente siempre ha vuelto a su roca. Seguramente los daneses se la llevan para que vea mundo y que no sea el mundo vaya a verla a ella.
Guardia Real.
No olvidemos que Copenhague tiene una reina, con su cambio de guardia y todo. A las 12 del mediodía, como en todos sitios (sitios con cambio de guardia, queremos decir) se desarrolla en la plaza del Palacio Real Amelienborg. Como tenemos la sana costumbre, les deseamos un buen viaje a la ciudad donde Gallardón lloró su derrota allá por 2009 cuando Madrid no fue elegida para los JJOO.
Buen viaje.
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